Saliva fluida

La Noesiterapia


Por Dr. Gabriel Camacho*

 

 

La Noesiterapia, o curación por el pensamiento (Noesi, significa pensamiento), fue inventada y desarrollada por el Dr. Ángel Escudero, médico cirujano español quien desde el año 1972 efectúa intervenciones quirúrgicas sin necesidad de anestesia química en la Clínica Quirón de Valencia.

Por medio de la Noesiterapia todo aquello que el cerebro regula consciente e inconscientemente es susceptible de ser programado o reprogramado, permitiéndose combatir la enfermedad con mayor eficacia.

Vivimos en una sociedad en la cual en casi todos los seres humanos el sistema nervioso simpático (SNS) tiene preponderancia sobre el sistema nervioso parasimpático (SNP). El método logra, mediante unas respiraciones y unas órdenes muy concretas a nuestro cerebro, activar el SNP (vagal), es decir, permite dar órdenes a la parte más interna e inconsciente de nuestro cerebro, y en consecuencia, regular órganos y funciones de nuestro cuerpo al nivel más profundo, de otro modo inaccesible.

Complementariamente a las prescripciones médicas, la reprogramación mental con Noesiterapia es aplicable a todo tipo de enfermedades, y se viene usando también en el tratamiento de embarazadas y parto sin dolor.

 

Extrayendo conceptos del libro del Dr. Escudero
“Curación por el pensamiento (Noesiterapia)“:

El Sistema Nervioso Simpático (SNS) es el que en situaciones de estrés nos permitía huir del león que nos atacaba en la selva o el luchar con los miembros de la tribu vecina. Actualmente por suerte ya no tenemos que realizar esas acciones, sin embargo la hipoteca de la casa, las facturas, el jefe, etc. hacen que nuestro SNS nos domine y como no eliminamos esas tensiones (pues no hay luchas, ni carreras, ni esfuerzos) enfermamos con úlceras de estómago, taquicardias, palpitaciones, infartos, etc.

Una de las primeras cosas que el SNS realiza es paralizar puntualmente todas las funciones corporales que no son estrictamente necesarias para la supervivencia y así manda toda su energía a, por ejemplo, las piernas para huir del león. Entre las actividades que paraliza están todas las relacionadas con el sistema digestivo, de tal manera que en casos de estrés la adrenalina invade nuestro cuerpo y paraliza la función digestiva, de ahí el dolor en la boca del estómago y/o los vómitos que a veces se producen tras situaciones estresantes además de la falta de saliva y la sequedad en la boca.

El SNS también provoca que haya un menor aporte sanguíneo al cerebro pues en casos de huida o de lucha tampoco se producen pensamientos muy elevados que necesiten muchos recursos y en todo caso el aporte sanguíneo irá al hemisferio izquierdo, el de las rutinas.

Sin embargo, cuando dormimos una plácida siesta, a veces, se nos cae la baba, cuando vemos a un bebé, también, cuando vemos un pastelito ocurre lo mismo. En ese momento está actuando el SNP para iniciar la digestión o bien la tranquilidad y la paz que estamos disfrutando hace que se produzca un predominio del SNP.

Si nos fijamos un poco o hacemos memoria podremos constatar que la gente que habitualmente está estresada tiene la boca seca y la saliva espesa y blanca, eso mismo nos ha ocurrido a nosotros en multitud de ocasiones en situaciones de estrés.

Cuando el Sistema Nervioso Parasimpático (SNP) actúa se llena la boca de saliva y el Dr. Escudero descubrió que a su vez la saliva en la boca provoca que se “dispare” el SNP, generando un círculo beneficioso para el mantenimiento de este sistema.

Por tanto, para que el SNP comience a actuar y calme y regule al SNS y por tanto a nosotros mismos, sólo debemos hacer que se nos llene la boca de saliva, ordenándoselo a nuestro cerebro y por tanto a nuestro cuerpo, repitiendo mentalmente la frase de “se me llena la boca de saliva agradable y fluida” o “noto cómo mi boca se llena de saliva fluida y acuosa” o como se te ocurra, hasta conseguir esa afluencia de saliva pero sin hacer ningún esfuerzo (el cerebro no tiene músculos), ni concentración, ni meditación de ningún tipo, si la idea está clara en tu cerebro tendrá muchísimo más efecto una orden dada con claridad que el repetir miles de veces unas frases que no comprendes.

 

Sin embargo en ocasiones no conseguimos lo que nos proponemos y la boca queda seca pues nuestro nivel de estrés es muy elevado y, en ese momento, es difícil frenar al SNS. Podría ayudar:

- Pensar que estamos mordiendo un limón, a mucha gente esto les provoca una salivación intensa.

- Respirar varias veces profundamente (3, 4 o más) y mejor hacerlo por la nariz, y con una respiración abdominal, moviendo el abdomen manteniendo quieto el tórax. Así activamos el nervio frénico, consiguiendo poner en marcha al SNP. Al respirar movemos el diafragma y ese movimiento masajea al nervio frénico el cual trasmite al SNP que estamos respirando tranquilamente, con lo cual este se pone en marcha.

 

Una vez conseguida la activación del SNP, tenemos que darle las órdenes apropiadas a nuestro cerebro. Como ejemplo, concéntrate en lo que lees y:

“No pienses que entras en la cocina de tu casa.

Insisto, no pienses que entras en la cocina de tu casa.

No pienses que coges un vaso.

En serio, no pienses que coges un vaso.

No pienses que te acercas al grifo que hay en tu cocina.

No pienses que lo abres y ves cómo sale el agua, no lo pienses.

No pienses que llenas el vaso de agua.

Y no pienses que llevas ese vaso a tu boca y saboreas esa agua tan agradable”.

¿Qué has estado pensando mientras leías? Probablemente hayas visualizado el vaso y has visualizado cómo abrías el grifo y cómo caía el agua en él y eso que yo te estaba diciendo que NO pensaras en esto o en aquello, todo eso lo has imaginado porque realmente nuestro cerebro no entiende la palabra NO.

 

Si damos por válidas las siguientes afirmaciones:

1) Nuestro cerebro es nuestro y mandamos en él.

2) El cuerpo obedece a nuestro cerebro.

3) Nuestro cerebro no entiende la palabra NO.

Realmente, ¿que ocurre con los muchos pensamientos negativos que tenemos a diario? ¿Cómo afectan a nuestro cuerpo y a nuestra vida en general?.

Entendamos como negativos los propios pensamientos negativos y todos los otros que no son afirmaciones sino que son negaciones del mal.

El Dr. Escudero dice que “El ser humano debe comprender que en su vida cosecha lo que siembra en el cerebro por medio del pensamiento”.

La Madre Teresa de Calcuta se negaba a ir a manifestaciones contra la guerra, indicando su absoluta disposición a ir a cualquier manifestación a favor de la paz. Ella al parecer tenía claros estos conceptos.

Siempre que queramos hacer uso de la Noesiterapia, debemos confeccionar nuestras afirmaciones en modo positivo, por ejemplo si yo digo “no me duele la cabeza” el cerebro sólo va a entender “me duele la cabeza” y nos va   proporcionar más dolor de cabeza.

Así yo nunca diré “No me duele la espalda”, por el contrario afirmaré “Mi espalda está totalmente anestesiada” para ello buscaremos la o las palabras contrarias al “mal” que queremos eliminar y si es preciso, utilizaremos un diccionario de sinónimos y antónimos.

Es fácil, hay que buscar la palabra opuesta al mal y ponerla a continuación de la palabra necesito y añadirle sin limite (el bien que necesitas) y que cada vez sea más fácil conseguirlo y sigue hasta que lo consigas.

No hay que intentarlo, hay que hacerlo, si se intenta se falla porque la palabra “intento” lleva implícita la duda.

¿Cuántas veces hay que repetirlo? Realmente sólo haría falta una, pero nuestro cerebro se despista por culpa de nuestras dudas y otros pensamientos que interfieren; por ello lo repetiremos tantas veces como nos apetezca y también lo repetiremos a lo largo del día cuando consideremos conveniente, pero eso sí, sin rigideces ni patrones, lo repetiremos cuando creamos conveniente o cuando notemos que empieza a molestarnos de nuevo.

Si al repetirlo modificamos o se nos olvida una frase o cambiamos la palabra lograr por conseguir o cualquier variación debes saber que es exactamente igual, pues nuestro cerebro realmente no necesita la elaboración de las palabras, realmente con la intención es suficiente. Piénsalo, tú tienes un pensamiento y el cerebro compone las palabras a partir de ese pensamiento, por ello él no necesita esas palabras para entender tu idea solo necesita que tu intención sea clara.

 

 

(*) Dr. Gabriel Camacho
· Licenciado en Medicina y Cirugía por la Universidad de Santiago de Compostela
· Especialista en Medicina de Familia y Comunitaria en A Coruña
· Máster de “Medicina Natural. Aplicaciones en Atención Primaria” por la facultad de Medicina de Santiago de Compostela.
· Diplomado por el CEDH en Terapéutica homeopática para médicos.
· Diplomado por AMACVI en Quiromasaje terapéutico.
. Diplomado por la EFTC en Monitor de yoga método CEYSI.
· Miembro de la Federación Española de Médicos Homeópatas (FEMH).
· Miembro de la Sociedad Gallega de Medicina Homeopática (SGMH).

Fuentes:
http://www.medicina-integrativa.net/la-noesiterapia/
http://www.medicina-integrativa.net/gabriel-camacho/

 

Nota complementaria:
Entrevista al Dr. Ángel Escudero, por Silvia Velando

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