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Felicidad y Creatividad

Por Mihaly Csikszentmihalyi*

Las personas creativas difieren las unas de las otras en muchos aspectos, pero en uno son unánimes: todas aman lo que hacen. No es la esperanza de lograr fama o riqueza lo que las conduce; en vez de eso, es la oportunidad de hacer el trabajo que ellas disfrutan haciendo lo que las guía. Debemos asumir que no es lo que ellos hacen lo que cuenta, sino que cómo lo hacen.

 
Programados para la creatividad
Cuando se le da una lista a la gente preguntándole acerca de la mejor descripción de lo que disfrutan hacer más, la respuesta más frecuentemente elegida es el “diseñar o descubrir algo nuevo”. Pero la evidencia sugiere que por lo menos hay un grupo de gente que disfrutaría descubriendo y creando sobre todo lo demás.
Debido a mutaciones aleatorias, algunos individuos han desarrollado un sistema nervioso en el cual el descubrimiento de novedades estimula los centros de placer en el cerebro. Probablemente somos los descendientes de ancestros que reconocieron la importancia de la novedad, protegieron a aquellos individuos que disfrutaban siendo creativos y aprendieron de ellos. Debido a que tenían con ellos a individuos que disfrutaban explorando e inventando, estaban mejor preparados para enfrentar las condiciones impredecibles que afectaban su supervivencia. Nosotros también compartimos la habilidad para disfrutar casi todo lo que hacemos y podemos crear y descubrir algo nuevo al hacerlo. Esta es la razón por la cual la creatividad es tan placentera, no importa donde tenga lugar.
Pero hay otra fuerza que nos motiva, y es más primitiva y más poderosa que la tendencia a crear: la fuerza de la entropía. Esta también es un mecanismo de supervivencia construido en nuestros genes por la evolución. Nos da placer cuando estamos cómodos, cuando estamos relajados, cuando podemos sentirnos bien sin gastar energía. Sin este regulador interno podríamos agotarnos fácilmente y no tener las suficientes reservas de fuerza, grasa corporal, o energía nerviosa para enfrentarnos a lo inesperado.
Todos nosotros somos atraídos entre estos dos sets opuestos de instrucciones programadas en el cerebro. En la mayoría de los individuos la entropía parece ser más fuerte, y disfrutan la comodidad más que el desafío del descubrimiento. Unos pocos son más reactivos a las recompensas del descubrimiento. A menos que haya la suficiente gente motivada por el placer que proviene del enfrentamiento de los desafíos, no hay evolución de la cultura, ni progreso en los pensamientos o sentimientos. Así que es importante entender mejor en qué consiste el placer y cómo la creatividad lo puede producir.

 
¿Qué es el placer?
Ciertas personas dedican muchas horas a la semana a su trabajo sin ninguna recompensa de dinero o fama. ¿Por qué continúan haciéndolo? Está claro al hablar con ellos que lo que los mantiene motivados es la calidad de la experiencia que sienten en ese momento. Este sentimiento a menudo incluye esfuerzos dolorosos, arriesgados, que presionan la capacidad de la persona, y también incluye un elemento de novedad y descubrimiento.
Yo llamo a esta experiencia “flujo”, porque mucha gente –artistas, atletas, científicos, gente común y corriente- han descrito el sentimiento en palabras similares. El flujo es un estado de conciencia que consume poco esfuerzo aunque está altamente focalizado. Y las descripciones no varían mucho según cultura, género o edad.
En las entrevistas, la gente menciona repetidamente ciertos elementos clave en sus impresiones de esta experiencia placentera:
Hay metas claras en cada paso del camino: en el estado de flujo siempre sabemos lo que debemos hacer.

 

  • Hay un feedback inmediato a las propias acciones: en un estado de flujo, sabemos lo bien que lo estamos haciendo. Mantener el flujo en el contexto de una sociedad indiferente puede ser difícil. Evidentemente, aquellos individuos que continúan haciendo un trabajo creativo son aquellos que pueden darse feedback a ellos mismos, sin tener que esperar recibirlo de los expertos.
  • Hay un balance entre los desafíos y las habilidades: en el estado de flujo, sentimos que nuestras habilidades están bien ajustadas para las oportunidades de acción. En el día a día a veces sentimos que los desafíos son demasiado altos para nuestras habilidades o que nuestro potencial es mayor que las oportunidades para expresarlo.
  • La acción y la conciencia están unidas: en la experiencia de cada día, nuestras mentes a menudo están separadas de lo que hacemos. En estado de flujo, nuestra concentración está enfocada en lo que hacemos. Una mente unificada es requerida para el ajuste cercano entre los desafíos y las destrezas, y se hace posible por la claridad de las metas y la constante disponibilidad de feedback.
  • Las distracciones son excluidas de la conciencia: somos concientes sólo de lo que es relevante aquí y ahora. El flujo es el resultado de la concentración intensa en el presente, la cual nos alivia de los temores usuales que causan depresión y ansiedad en la vida diaria. Las distracciones interrumpen el flujo, y puede tomar horas recuperar la paz mental necesaria para continuar con el trabajo. Mientras más ambiciosa sea la tarea, más tiempo toma que uno se sumerja en ella, y más fácil es distraerse.
  • No hay miedo al fracaso: en el estado de flujo, estamos demasiado envueltos como para estar preocupados por el fracaso. Sabemos lo que debe ser hecho, y nuestras destrezas están potencialmente adecuadas a nuestros desafíos. Si el desafío se vuelve muy grande, un sentimiento de frustración surge en vez de placer.
  • La auto conciencia disminuye: en estado de flujo, estamos demasiado envueltos en lo que hacemos como para preocuparnos acerca de proteger el ego. Paradójicamente, el Yo se expande a través de actos de auto olvido.
  • Se distorsiona el sentido del tiempo: generalmente, en el estado de flujo nos olvidamos del tiempo, y las horas pueden pasar en lo que parecen ser unos pocos minutos. O pasa lo contrario: a una figura del skate puede parecerle que una vuelta que sólo dura un segundo en tiempo real parece alargarse por mucho más. Nuestro sentido de cuánto tiempo pasa depende de qué estamos haciendo.
  • La actividad se vuelve un fin en sí misma: mucho de lo que hacemos no es solamente por placer, sino que para lograr una meta. En muchos sentidos, el secreto para la felicidad es aprender a obtener el flujo de casi todo lo que hacemos, incluyendo el trabajo y las labores familiares. Si casi todo lo que hacemos vale la pena hacerlo por sí mismo, entonces no hay nada desperdiciado en la vida.

 
Flujo, felicidad, y el futuro.
¿Cuál es la relación entre flujo y felicidad?, es tentador concluir que los dos son la misma cosa; sin embargo, la conexión es más compleja. Cuando estamos en flujo, no siempre nos sentimos felices, porque sentimos sólo lo que es relevante para la actividad. La felicidad es una distracción. Es sólo cuando salimos del flujo, al salir de una sesión o en momentos de distracción, que podemos sentirnos felices.
A mayor flujo que experimentemos en la vida diaria, más probable es que nos sintamos felices en general.

Desafortunadamente, mucha gente encuentra que los únicos desafíos a los que puede responder son la violencia, el juego, sexo desordenado, o drogas. Tales experiencias pueden ser placenteras, pero estos episodios de flujo no agregan un sentimiento de satisfacción y felicidad con el pasar del tiempo. El placer no conduce a la creatividad, sino que pronto deriva en adicción.
El vínculo entre el flujo y la felicidad depende de si la actividad productora de flujo es compleja, si conduce a nuevos desafíos y de esta manera al crecimiento personal y cultural.
El problema es que es más fácil encontrar placer en cosas que son más fáciles, en actividades como el sexo y la violencia que están ya programadas en nuestros genes. Es mucho más difícil aprender a disfrutar el hacer cosas que hemos descubierto recientemente en nuestra evolución –tales como manipular sistemas simbólicos a través de las matemáticas o componer música- y aprender acerca del mundo y nosotros mismos.
Las escuelas generalmente fallan en enseñar lo bella que puede ser la ciencia y las matemáticas; ellas enseñan la rutina de la literatura e historia en vez de la aventura.
Es en este sentido que los individuos creativos viven vidas ejemplares. Ellos muestran lo interesante y placentera que puede ser una actividad simbólica compleja.

 
Desarrollando tu creatividad –y felicidad
Aquí se nombran unas cuantas sugerencias para incrementar tu creatividad y felicidad personal:

 

  • Trata de sorprenderte por algo cada día.
  • Trata de sorprender al menos a una persona cada día.
  • Escribe cada día qué te sorprendió y cómo sorprendiste a los otros.
  • Cuando algo te parezca interesante, síguelo.
  • Reconoce que si haces cualquier cosa bien ésta se vuelve placentera.
  • Para mantener el placer por algo incrementa su complejidad.
  • Deja tiempo para la reflexión y relajación.
  • Descubre qué te gusta y qué odias de la vida.
  • Comienza a hacer más de lo que te gusta y menos de lo que odias.
  • Descubre una forma de expresar lo que te mueve.
  • Mira los problemas desde todos los puntos de vista posibles.
  • Ten tantas ideas como sea posible.
  • Trata de producir ideas originales.

 

 

(*) Artículo inicialmente publicado en la revista “The futurist” en Septiembre-Octubre de 1997

Fuentes:
-The Futurist (http://www.wfs.org/futurist)
-Wasabi (http://blogwasabi.blogspot.com.ar/2007/10/felicidad-y-creatividad-mihaly.html)
-Neuronilla (http://www.neuronilla.com/index.php?option=com_content&view=article&id=450/86)
-Imagen: http://www.estuimagen.com/felicidad2371/

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Enfermedad mental y estigma

Por 1decada4.es y Consejería de Salud de la Junta de Andalucía

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

La persona con enfermedad mental debe afrontar una doble dificultad para recuperarse: la enfermedad en sí y los prejuicios y discriminaciones que recibe por padecerla. Es el estigma social, una carga de sufrimiento que incrementa innecesariamente los problemas de la enfermedad y constituye uno de los principales obstáculos para el éxito del tratamiento y de la recuperación

 

Los sentimientos de vergüenza y estigmatización que provoca esta enfermedad entre quienes la padecen y sus familiares son la causa de que actualmente muchos enfermos y enfermas no estén diagnosticados/as ni tratados/as, especialmente al comienzo del trastorno, cuando el éxito del tratamiento es mayor. Asimismo, el miedo y la aversión de la sociedad cierra muchas puertas a estas personas: sanitarias, laborales, de vivienda o de relaciones sociales.

El origen del estigma está en estereotipos y mitos injustos heredados de siglos de incomprensión hacia la enfermedad mental. El silencio que la rodea y que la ha convertido en tabú ha mantenido el estereotipo, que es una idea o imagen aceptada de común acuerdo por la sociedad y que permanece invariable. La reiteración de esos estereotipos ha creado sólidos prejuicios, que se ven reflejados en pensamientos y actitudes arbitrarias o parciales respecto de la enfermedad o las personas que la padecen, sin analizar si existe alguna razón que lo justifique.

Finalmente, el prejuicio se plasma en la discriminación, por la cual individuos o grupos de una sociedad privan a otros de sus derechos o beneficios y les dan un trato de inferioridad. En un principio, la estigmatización tendría un carácter originariamente moral, pero con serias consecuencias, ya que se identifica al grupo segregado con el estigma mismo. Al tratar a la persona con enfermedad mental, se hace exclusivamente según su enfermedad, no como una persona como otra cualquiera.

 

LAS ETIQUETAS

El estigma es la etiqueta que se pone sobre la persona y resulta muy difícil desprenderse de ella. Llega a ocultar a ese hombre o esa mujer, porque se la identifica plenamente con el hecho por el que se le etiqueta. El lenguaje da buena muestra de cómo la enfermedad mental se identifica como único rasgo de la personalidad de quienes la padecen. Si tiene esquizofrenia, pasa a ser “esquizofrénico”; si sufre depresión, es una “depresiva”. Algo que actualmente no sucede con otras enfermedades, porque a quien padece cáncer no se le llama “canceroso”.
Una vez que la sociedad subraya la diferencia resulta muy difícil para la persona ser aceptada. Además, la presión interna que sufre para asumir los estereotipos de incapacidad e inutilidad hace que los síntomas de la enfermedad sean más persistentes y creen una sensación de discapacidad.

 

EL AUTOESTIGMA

Una de las consecuencias más graves de la discriminación es la creación del autoestigma. Los prejuicios en muchos casos afectan al enfermo o la enferma hasta el punto que los asumen como verdaderos y pierden la confianza en su recuperación y en sus capacidades para llevar una vida normalizada. Estereotipos y prejuicios acaban por instalarse en la persona, que asume esas actitudes marginadoras y se autodiscrimina. Se generan así reacciones emocionales negativas, se pierde la sensación de dominio sobre su situación personal, incapaz de buscar trabajo o vivir de forma independiente, y es posible que ni siquiera lo intente. Ello le puede llevar a fracasar en su tratamiento, y rechazar más la enfermedad mental que los familiares o el personal de los servicios de salud mental que le atiende.

 

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La palabra “Estigma” proviene del griego y significa “atravesar, hacer un agujero”. El término fue creado para referirse a signos corporales con los que se intentaba exhibir algo malo, como a los esclavos y los ladrones a quienes se estigmatizaba con hierro candente. El término se ha empleado a lo largo de los siglos para indicar que ciertos diagnósticos despiertan prejuicios contra las personas. Por ejemplo, durante la Edad Media, un grupo discriminado fue el de quienes padecían lepra. Más recientemente, a quienes padecen cáncer o sida. La discriminación a las personas con enfermedad mental ha sido una constante a lo largo de los siglos.

 

¿Cómo puedes ayudar a reducir el estigma?

  • Empieza por ti. Las actitudes sólo cambian de persona en persona. Reducir el estigma empieza por ti: repasa tus percepciones sobre la enfermedad mental. ¿Pones etiquetas y estereotipos a personas que la padecen? Puedes comprobar si crees los falsos mitos que la mayoría de la sociedad todavía mantiene.
  • No equipares a personas con su enfermedad. Por ejemplo, una persona con esquizofrenia no es “un esquizofrénico” o “una esquizofrénica”.
  • Informa a los demás. Corrige con tacto las percepciones erróneas sobre la enfermedad mental que observes en otras personas. Comenta y critica noticias en los medios de comunicación, películas o libros que reproduzcan estereotipos y perpetúen el estigma.
  • Participa. Accede al Observatorio, haz partícipe a quienes ofrecen informaciones o comentarios inadecuados o felicita a quien ofrece una imagen objetiva de la enfermedad mental.

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Fuente original: http://www.1decada4.es/volvamosapensar/enfermedadyestigma/
Fuente imagen principal: http://alcaerlamedianoche.blogspot.com/2010/12/fobia.html
Notas complementarias:
-Cómo se crea el estigma (http://www.1decada4.es/volvamosapensar/enfermedadyestigma/como/)
-Eliminar el estigma (http://www.1decada4.es/volvamosapensar/eliminarestigma/)
-Mitos y realidades sobre las enfermedades mentales y las personas que las padecen (http://www.1decada4.es/volvamosapensar/enfermedadyestigma/mitosrealidades/realidades/)

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Entrevista al Dr. Ángel Escudero

El creador de la Noesiterapia o Curación por el Pensamiento

 

Por Silvia Velando.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Doctor en medicina y cirujano, Ángel Escudero lleva más de treinta años investigando sobre la curación a través del pensamiento; treinta años enseñando y poniendo en práctica cómo funciona el cerebro y la trascendencia que el pensamiento tiene en la vida de las personas. Desde 1972 realiza su trabajo quirúrgico con anestesia psicológica (sin sustancias químicas). Sus pacientes están plenamente conscientes en la mesa de operaciones: escuchan música o charlan de lo que les place y al terminar salen del quirófano por su propio pie. El doctor Escudero desarrolla su actividad profesional en Valencia, donde ha creado una escuela humanística dentro de la medicina a la que ha llamado ‘Noesiterapia o curación por el pensamiento’. Vamos a adentrarnos un poco en esta técnica que devuelve a los pacientes el protagonismo en el proceso de la curación de la mano de este gran profesional y excelente persona que conserva intacta la capacidad de asombro en el enorme potencial que reside en el cerebro humano

 

 

–¿El pensamiento puede bastarse para curar?

–Gracias a mi experiencia como cirujano, operando con analgesia psicológica desde hace más de treinta años, enseñando a parir a las mujeres con una única sesión de entrenamiento y viendo cómo cambia la evolución de cualquier enfermedad, incluso las consideradas por mis colegas como progresivas o incurables, puedo decir hoy que el nombre que di a mi escuela, ‘NOESITERAPIA: curación por el pensamiento’, es absolutamente adecuado.

 

–¿Por qué esta gran verdad sólo es conocida en pequeños círculos científicos, espirituales y esotéricos?

–El ser humano ha sido educado en la aceptación del mal; el mal como medida de todo, hasta el punto de que cuando alguien tiene un gran sufrimiento o dolor y se le ayuda para controlarlo, si le preguntas cómo está te dirá: “Ya no tengo nada”. O sea, que al bien que acaba de encontrar lo llama “nada”. Por supuesto, se está refiriendo al mal que tenía. Lamentablemente no sabe expresarse de otra manera. Ignora lo que cada palabra, pensada, hablada o escrita, supone en su cerebro, que fue diseñado para atraer a su vida y a su entorno lo que aquella palabra supone. Todo cambiaría si se aprendiera a hablar sólo del bien, y hasta del mal por la necesidad del bien opuesto.

 

–En sus escritos asegura que con una sola sesión la gente alcanza el estado adecuado de confianza para no sentir dolor. ¿En qué consiste exactamente su método de anestesia psicológica?

–Incluso para operar sin anestesia química, el tiempo que dedico para hacer comprobar a mi paciente que su cerebro está diseñado para atraer a su vida lo que piensa es de unos pocos minutos. El paciente comprueba que su cerebro es un ordenador biológico diseñado para ser programado con cada uno de sus pensamientos. Esto lo hace cambiando la sensibilidad de cualquier parte de su cuerpo con un pensamiento, y viendo que esto es una realidad a su alcance. En ese momento sabe que en el quirófano va a vivir una experiencia enriquecedora; que, además del problema que la cirugía le va a resolver, va a experimentar hasta qué punto su cerebro es un tesoro fabuloso, que ha aprendido a usar como le conviene. Es consciente de que la vida va a seguir planteándole problemas, pero también de que, a partir de ese momento, va a encontrar soluciones con más facilidad para cada uno de ellos.

 

–¿Existe algún tipo de patología física o algún perfil determinado de persona en la cual no hagan efecto las instrucciones previas a la psicoanalgesia?

–No existe una sola contraindicación en el uso positivo de las capacidades del cerebro y de la psicoanalgesia; sólo bien pueden reportar al paciente, al tiempo que ponen en marcha los mecanismos natura- les de la curación. Y todo esto se facilita cuando aprende a comprobar que vive en Respuesta Biológica Positiva (RBP), que él sabe cómo identificar por la calidad de su saliva: fluida, como el agua, con mucha agua y poco contenido mineral y orgánico; saliva vagal, en términos médicos. La boca la convierte en una especie de indicador biológico de calidad de vida. Sabe que la boca seca es producto del estrés y que esto es malo para su salud y para su vida, y que la saliva fluida, agradable, es el signo básico de esa Respuesta Biológica Positiva tal como la describo en mi libro Curación por el pensamiento -Noesiterapia, que anda por la séptima edición en papel. La cuarta edición puede ser descargada desde mi web de Internet, en sus versiones en español e inglés. A los que hacen esta descarga les pido que den cinco euros, o lo que puedan, a un necesitado en su entorno. En este momento se están bajando el libro desde 126 países de todo el mundo.

“Repito una y mil veces que todo lo que seamos capaces de hacer con la boca húmeda, sea lo que fuere, nos saldrá mejor; desde facilitar la obtención de la analgesia psicológica con un pensamiento hasta parir con un mayor control de todos los mecanismos del parto. Absolutamente todo ser humano puede comprobar, con nuestras enseñanzas, que puede conseguir la analgesia psicológica.

 

–¿No hay medicamento capaz de igualar el poder curativo del pensamiento?

–El ‘Ingeniero’ que diseñó al ser humano puso dentro de él los mecanismos para corregir cualquier desviación de la normalidad; los mecanismos naturales de la curación, y la herramienta con que activarlos: EL PENSAMIENTO. Con el pensamiento se usan –para bien o para mal– las energías del alma, que son las que nos mantienen vivos. ¿O es que alguien tiene duda de lo que pasa en el ser vivo cuando de él se separa el alma? Queda la materia convertida en un cadáver; luego era el alma la portadora de las energías capaces de mantener la vida. Ningún medicamento tiene, ni de lejos, las posibilidades del pensamiento para mejorar la salud y la calidad de vida a todos los niveles.

 

–¿Incluso los postoperatorios son mucho más benévolos que en circunstancias ‘normales’?

–Hace unos días leía en una revista médica unos trabajos sobre el tratamiento del dolor postoperatorio, y me daba pena comprobar que las posibilidades de control de éste por medios psicológicos ni eran mencionadas. No existen, según esos estudios, más que medios farmacológicos. Verdaderamente lamentable.

“Mis pacientes tienen una experiencia de sus postoperatorios absolutamente diferente de lo que se puede ver en el mejor hospital del mundo. Incluso tengo anécdotas de pacientes operados por otros colegas con anestesia química, pero instruidos previamente por mí, que en intervenciones muy traumáticas, como puede ser colocar una prótesis de cadera, o una intervención de corazón, han tenido un postoperatorio asombrosamente bueno, según han podido comprobar mis colegas, y una recuperación en el postoperatorio que nada tiene que ver con lo que es corriente en estos casos.

 

–¿Cómo modificar en la mente de una persona muy negativa que lo que va a vivir en el quirófano va a ser una experiencia gratificante y no dramática?

–De una manera sencilla; cinco o diez minutos son más que suficientes para demostrarle a cualquiera lo que es capaz de conseguir usando adecuadamente su pensamiento. Por supuesto, en el quirófano está como el aprendiz de conductor en un coche de doble mando, que en nuestro caso es de múltiple mando, ya que cada persona de mi equipo sabe cómo ayudarle para que todo sea como le conviene.

 

–¿Imparte en sus talleres y videoconferencias técnicas de autocuración y autoprogramación?

–Por supuesto, comparto con los asistentes mi experiencia sobre las mejores capacidades del ser humano. Piense que en la historia de la Medicina, salvo mejor criterio de los historiadores, no hubo nadie con una experiencia como la que gozosamente comparto con mis alumnos… Pero no se trata de una técnica; se trata de un conocimiento de cómo funciona el cerebro humano, que una vez se aprehende puede usarse en la propia vida, para vivir mejor, para hacer medicina preventiva, y para mejorar el resultado del ejercicio profesional de quien me entiende, sea cual sea su profesión.

 

–Sé que sigue muy de cerca las investigaciones del Dr. Emoto y que corrobora –al igual que él– que el agua es capaz de captar sensaciones, emociones y diferentes niveles de información, creando importantes cambios en su estructura: ¿cómo el agua, en el interior de los organismos, recoge o interpreta la desarmonía o armonía que los seres humanos producen con su pensamiento?

–La respuesta al cómo actúa el agua es el objeto de las investigaciones que Masaru Emoto y otros investigadores están buscando por diferentes medios, no sólo congelando el agua, aunque este sistema proporciona resultados sorprendentes de su sensibilidad a toda clase de estímulos y su respuesta a los mismos.

“El agua está en el comienzo de la vida. En los océanos se debieron dar las primeras condiciones para que la vida fuera posible. Los primeros seres unicelulares surgieron a partir de los componentes más elementales del átomo y de la materia usando su capacidad para procesar información, más la libertad de usar esa información para tomar la decisión de unirse o no a otras partículas para generar sistemas cada vez más complejos.

“Las ideas que acabo de exponer son de la Dra. María Luisa Costell Gaydos, con la que me unen lazos de amistad y comprensión mutua para con nuestros respectivos trabajos. La Dra. Costell Gaydos demuestra lo absurdo de pensar en el azar como mecanismo de la evolución.

“Hace más de treinta años escribí que los pensamientos son las manos del alma que modelan la vida del hombre, y el agua de nuestro cuerpo es el vehículo necesario para la transmisión de lo que cada pensamiento pone en marcha en el ser humano; el agua lleva el significado del pensamiento a cada una de nuestras células.

 

–¿El libre albedrío representa una gran responsabilidad del ser humano para elegir con su pensamiento entre el bien y el mal?

–La libertad de pensar en el bien o en el mal es un hecho en el ser humano, pero un hecho absolutamente negativo dada la ignorancia que se tiene de lo que cada pensamiento supone para bien o para mal en su vida. Se ignora lo que significa el poder creador del pensamiento, portador de la energía del alma.

 

–¿Cuántos profesionales de la sanidad se han acercado a Vd. para conocer sus enseñanzas sobre Noesiterapia y Noesiología? ¿Cómo ha sido la interacción con ellos?

–Hace años dejó de preocuparme el número de profesionales de la sanidad que han recibido mis enseñanzas, muchos miles a todos los niveles dentro de la profesión. Piense que al primer curso que dirigí en el Colegio de Médicos de Valencia (año 1979) para estudiantes de Medicina asistieron medio millar de estudiantes. Hace años dirigía cursos para médicos, para matronas, para público en general, por separado. Y desde hace un tiempo, consciente de que el conocimiento que adquirí sobre el ser humano a lo largo de toda mi vida pertenece al ser humano y no es patrimonio de ninguna profesión, cualquier persona que quiere conocer mi experiencia es bienvenida a mis cursos. Hace muchos años dedicaba varios días a cada curso. Hoy, en un solo día veo cómo cambia la calidad de vida de cualquiera que me entiende y cómo se multiplican las posibilidades profesionales de otros. ¿Puede imaginarse lo que significa que algunos dentistas, por poner una profesión en la que los resultados son evidentes, por pasar un día en uno de mis cursos sean capaces de hacer su trabajo sin necesidad de anestesia química? Me siento orgulloso de algunos de mis discípulos, que han hecho cosas dignas del Guiness después de un aprendizaje tan breve. Y es que aprehendieron el conocimiento que les transmitía, que no la técnica, que no es tal.

“Me admira la llegada a mis cursos de compañeros desde diferentes países de América, conscientes de que van a pasar un solo día a mi lado. Saben que valdrá la pena hacer ese esfuerzo.

 

–Asegura que con la anestesia psicológica se evita al bebé –los noesibabies– el trauma del nacimiento y no se siembra en su alma, al nacer en bienestar, la semilla del miedo a los cambios de situación. ¿Ha podido seguir de cerca el crecimiento y la evolución de esos niños que nacieron gracias a su técnica de parto con psicoanalgesia?

–Por supuesto. Hace muchos años hice un paralelo con una serie de televisión producida en Alemania: Los primeros 365 días del niño. Seguí la evolución de un noesibaby, como llamo a los niños nacidos con mi sistema. Filmaba en vídeo las mismas pruebas que habían usado los alemanes para seguir la evolución de un recién nacido a lo largo de su primer año… Y el resultado fue asombroso; el desarrollo psicomotor de los noesibabies superaba absolutamente todo lo que habían hecho niños alemanes. Madres de noesibabies me cuentan que, cuando sus hijos se juntan con otros de la misma edad, a veces les da apuro comprobar las evidentes diferencias en desarrollo psicomotor e inteligencia de sus hijos. En efecto, acostumbro decir que estos niños son la semilla de una nueva generación de hombres más libres e inteligentes, porque a la hora de nacer no se sembró en sus almas la semilla del miedo a los cambios de situación.

 

–Si como dice cada pensamiento produce una Respuesta Biológica Global Armónica (RBGA) y ésta puede ser positiva o negativa ¿cómo puede repercutir ésta en el organismo humano a nivel de cambios internos? ¿Podemos controlar nosotros las respuestas biológicas a nivel consciente para aumentar nuestra calidad de vida?

–Sencillamente, el conocimiento y uso correcto de lo que significa la Respuesta Biológica Positiva supone el comienzo de la más eficaz de las medicinas preventivas y la puesta en marcha de los mecanismos naturales de la curación.

“Por supuesto que podemos propiciar el vivir en RBP. Cada pensamiento positivo, capaz de darnos paz, tranquilidad, bienestar e incluso mejor salud y felicidad, hace que nuestra boca tenga saliva fluida, vagal. Éste es el signo clave para saber que vivimos adecuada- mente. Ese predominio vagal muscarínico –en términos médicos– necesario para producir esa calidad de saliva es el antídoto del estrés, porque necesariamente para que se produzca tiene que bajar el nivel de adrenalina en nuestra sangre. Todo lo que hagamos con la boca húmeda –signo básico de RBP– nos saldrá mejor, porque hasta nuestro cerebro –base física de la inteligencia– funciona mejor para estudiar, aprender, trabajar, descansar, practicar deportes, relacionarnos con nuestros semejantes, etc.

“Pero también podemos producir la RBP creando el hábito de pensar que la boca se llena de saliva, fluida, agradable… Si lo logramos es evidente que estamos en RBP, con todas sus ventajas para la salud y para la vida en general.

 

–¿Sé que soy capaz de programar mi mente para decir: pasaré por ascuas encendidas y no me quemaré, pero no soy capaz de programarla para decir: me tiraré desde 1.500 metros de altura y no me pasará nada? O ¿sí podría ser capaz?

–Podría usted añadir: y también soy capaz de vencer al bisturí y dejarme operar sin anestesia química o parir con un gran bienestar…, y tantas otras cosas que pueden enriquecer mi vida.

“El ser humano vive reptando al ras de la tierra y malviviendo, causando toda clase de problemas en su vida y en su entorno, por ignorar algo tan elemental como lo que significa el poder creador de su pensamiento. No sabe que un tesoro no es bueno o malo hasta que se usa para algo, en uno u otro sentido. Y el cerebro, el mayor tesoro a nuestra disposición, por pura ignorancia lo usamos para atraer males a nuestra vida. “Todos los hechos que a lo largo de la historia se han considerado como milagros no han sido, a mi juicio, nada sobrenatural. Han sido menos habituales de lo que nos convendría, pero absolutamente naturales. Lo que sucede es que se piensa en un Dios tan lejano al hombre que no hemos entendido que el alma, portadora de la energía vital, es un soplo del Creador y que en el alma están los atributos de la Divinidad. Una gota del océano no es el océano, pero forma parte del mismo… Así que piense lo que quiera como respuesta a su última pregunta, en caso de que semejante cosa fuera necesaria, pero no dé por supuesto que sólo hay una respuesta a esta pregunta.

 

 

 

Fuente: http://dr.escudero.com/Entrevista%20Athanor.pdf
Nota complementaria:
La Noesiterapia, por Dr. Gabriel Camacho

Más información sobre actividades del Dr. Escudero:

-Página Oficial: http://dr.escudero.com

-Entrevista al Dr. Escudero (Revista Fusión): http://www.revistafusion.com/2005/octubre/entrev145-2.htm

-Entrevista al Dr. Escudero (ElLibrepensador.com): http://www.ellibrepensador.com/2008/12/26/entrevista-al-dr-angel-escudero-juancirujano-mundialmente-reconocido-por-realizar-intervenciones-quirurgicas-sin-ningun-tipo-de-anestesia/

-Un doctor dice la mejor vacuna para la gripe A es programar el cerebro para favorecer defensas naturales: http://www.europapress.es/andalucia/noticia-gripe-doctor-dice-mejor-vacuna-gripe-programar-cerebro-favorecer-defensas-naturales-20090823140623.html

-“El trabajo de Emoto explica la Curación por el Pensamiento”: http://dr.escudero.com/mas-alla-ok.pdf

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La Noesiterapia

Por Dr. Gabriel Camacho*

 

 

La Noesiterapia, o curación por el pensamiento (Noesi, significa pensamiento), fue inventada y desarrollada por el Dr. Ángel Escudero, médico cirujano español quien desde el año 1972 efectúa intervenciones quirúrgicas sin necesidad de anestesia química en la Clínica Quirón de Valencia.

Por medio de la Noesiterapia todo aquello que el cerebro regula consciente e inconscientemente es susceptible de ser programado o reprogramado, permitiéndose combatir la enfermedad con mayor eficacia.

Vivimos en una sociedad en la cual en casi todos los seres humanos el sistema nervioso simpático (SNS) tiene preponderancia sobre el sistema nervioso parasimpático (SNP). El método logra, mediante unas respiraciones y unas órdenes muy concretas a nuestro cerebro, activar el SNP (vagal), es decir, permite dar órdenes a la parte más interna e inconsciente de nuestro cerebro, y en consecuencia, regular órganos y funciones de nuestro cuerpo al nivel más profundo, de otro modo inaccesible.

Complementariamente a las prescripciones médicas, la reprogramación mental con Noesiterapia es aplicable a todo tipo de enfermedades, y se viene usando también en el tratamiento de embarazadas y parto sin dolor.

 

Extrayendo conceptos del libro del Dr. Escudero
“Curación por el pensamiento (Noesiterapia)“:

El Sistema Nervioso Simpático (SNS) es el que en situaciones de estrés nos permitía huir del león que nos atacaba en la selva o el luchar con los miembros de la tribu vecina. Actualmente por suerte ya no tenemos que realizar esas acciones, sin embargo la hipoteca de la casa, las facturas, el jefe, etc. hacen que nuestro SNS nos domine y como no eliminamos esas tensiones (pues no hay luchas, ni carreras, ni esfuerzos) enfermamos con úlceras de estómago, taquicardias, palpitaciones, infartos, etc.

Una de las primeras cosas que el SNS realiza es paralizar puntualmente todas las funciones corporales que no son estrictamente necesarias para la supervivencia y así manda toda su energía a, por ejemplo, las piernas para huir del león. Entre las actividades que paraliza están todas las relacionadas con el sistema digestivo, de tal manera que en casos de estrés la adrenalina invade nuestro cuerpo y paraliza la función digestiva, de ahí el dolor en la boca del estómago y/o los vómitos que a veces se producen tras situaciones estresantes además de la falta de saliva y la sequedad en la boca.

El SNS también provoca que haya un menor aporte sanguíneo al cerebro pues en casos de huida o de lucha tampoco se producen pensamientos muy elevados que necesiten muchos recursos y en todo caso el aporte sanguíneo irá al hemisferio izquierdo, el de las rutinas.

Sin embargo, cuando dormimos una plácida siesta, a veces, se nos cae la baba, cuando vemos a un bebé, también, cuando vemos un pastelito ocurre lo mismo. En ese momento está actuando el SNP para iniciar la digestión o bien la tranquilidad y la paz que estamos disfrutando hace que se produzca un predominio del SNP.

Si nos fijamos un poco o hacemos memoria podremos constatar que la gente que habitualmente está estresada tiene la boca seca y la saliva espesa y blanca, eso mismo nos ha ocurrido a nosotros en multitud de ocasiones en situaciones de estrés.

Cuando el Sistema Nervioso Parasimpático (SNP) actúa se llena la boca de saliva y el Dr. Escudero descubrió que a su vez la saliva en la boca provoca que se “dispare” el SNP, generando un círculo beneficioso para el mantenimiento de este sistema.

Por tanto, para que el SNP comience a actuar y calme y regule al SNS y por tanto a nosotros mismos, sólo debemos hacer que se nos llene la boca de saliva, ordenándoselo a nuestro cerebro y por tanto a nuestro cuerpo, repitiendo mentalmente la frase de “se me llena la boca de saliva agradable y fluida” o “noto cómo mi boca se llena de saliva fluida y acuosa” o como se te ocurra, hasta conseguir esa afluencia de saliva pero sin hacer ningún esfuerzo (el cerebro no tiene músculos), ni concentración, ni meditación de ningún tipo, si la idea está clara en tu cerebro tendrá muchísimo más efecto una orden dada con claridad que el repetir miles de veces unas frases que no comprendes.

 

Sin embargo en ocasiones no conseguimos lo que nos proponemos y la boca queda seca pues nuestro nivel de estrés es muy elevado y, en ese momento, es difícil frenar al SNS. Podría ayudar:

– Pensar que estamos mordiendo un limón, a mucha gente esto les provoca una salivación intensa.

– Respirar varias veces profundamente (3, 4 o más) y mejor hacerlo por la nariz, y con una respiración abdominal, moviendo el abdomen manteniendo quieto el tórax. Así activamos el nervio frénico, consiguiendo poner en marcha al SNP. Al respirar movemos el diafragma y ese movimiento masajea al nervio frénico el cual trasmite al SNP que estamos respirando tranquilamente, con lo cual este se pone en marcha.

 

Una vez conseguida la activación del SNP, tenemos que darle las órdenes apropiadas a nuestro cerebro. Como ejemplo, concéntrate en lo que lees y:

“No pienses que entras en la cocina de tu casa.

Insisto, no pienses que entras en la cocina de tu casa.

No pienses que coges un vaso.

En serio, no pienses que coges un vaso.

No pienses que te acercas al grifo que hay en tu cocina.

No pienses que lo abres y ves cómo sale el agua, no lo pienses.

No pienses que llenas el vaso de agua.

Y no pienses que llevas ese vaso a tu boca y saboreas esa agua tan agradable”.

¿Qué has estado pensando mientras leías? Probablemente hayas visualizado el vaso y has visualizado cómo abrías el grifo y cómo caía el agua en él y eso que yo te estaba diciendo que NO pensaras en esto o en aquello, todo eso lo has imaginado porque realmente nuestro cerebro no entiende la palabra NO.

 

Si damos por válidas las siguientes afirmaciones:

1) Nuestro cerebro es nuestro y mandamos en él.

2) El cuerpo obedece a nuestro cerebro.

3) Nuestro cerebro no entiende la palabra NO.

Realmente, ¿que ocurre con los muchos pensamientos negativos que tenemos a diario? ¿Cómo afectan a nuestro cuerpo y a nuestra vida en general?.

Entendamos como negativos los propios pensamientos negativos y todos los otros que no son afirmaciones sino que son negaciones del mal.

El Dr. Escudero dice que “El ser humano debe comprender que en su vida cosecha lo que siembra en el cerebro por medio del pensamiento”.

La Madre Teresa de Calcuta se negaba a ir a manifestaciones contra la guerra, indicando su absoluta disposición a ir a cualquier manifestación a favor de la paz. Ella al parecer tenía claros estos conceptos.

Siempre que queramos hacer uso de la Noesiterapia, debemos confeccionar nuestras afirmaciones en modo positivo, por ejemplo si yo digo “no me duele la cabeza” el cerebro sólo va a entender “me duele la cabeza” y nos va   proporcionar más dolor de cabeza.

Así yo nunca diré “No me duele la espalda”, por el contrario afirmaré “Mi espalda está totalmente anestesiada” para ello buscaremos la o las palabras contrarias al “mal” que queremos eliminar y si es preciso, utilizaremos un diccionario de sinónimos y antónimos.

Es fácil, hay que buscar la palabra opuesta al mal y ponerla a continuación de la palabra necesito y añadirle sin limite (el bien que necesitas) y que cada vez sea más fácil conseguirlo y sigue hasta que lo consigas.

No hay que intentarlo, hay que hacerlo, si se intenta se falla porque la palabra “intento” lleva implícita la duda.

¿Cuántas veces hay que repetirlo? Realmente sólo haría falta una, pero nuestro cerebro se despista por culpa de nuestras dudas y otros pensamientos que interfieren; por ello lo repetiremos tantas veces como nos apetezca y también lo repetiremos a lo largo del día cuando consideremos conveniente, pero eso sí, sin rigideces ni patrones, lo repetiremos cuando creamos conveniente o cuando notemos que empieza a molestarnos de nuevo.

Si al repetirlo modificamos o se nos olvida una frase o cambiamos la palabra lograr por conseguir o cualquier variación debes saber que es exactamente igual, pues nuestro cerebro realmente no necesita la elaboración de las palabras, realmente con la intención es suficiente. Piénsalo, tú tienes un pensamiento y el cerebro compone las palabras a partir de ese pensamiento, por ello él no necesita esas palabras para entender tu idea solo necesita que tu intención sea clara.

 

 

(*) Dr. Gabriel Camacho
· Licenciado en Medicina y Cirugía por la Universidad de Santiago de Compostela
· Especialista en Medicina de Familia y Comunitaria en A Coruña
· Máster de “Medicina Natural. Aplicaciones en Atención Primaria” por la facultad de Medicina de Santiago de Compostela.
· Diplomado por el CEDH en Terapéutica homeopática para médicos.
· Diplomado por AMACVI en Quiromasaje terapéutico.
. Diplomado por la EFTC en Monitor de yoga método CEYSI.
· Miembro de la Federación Española de Médicos Homeópatas (FEMH).
· Miembro de la Sociedad Gallega de Medicina Homeopática (SGMH).

Fuentes:
http://www.medicina-integrativa.net/la-noesiterapia/
http://www.medicina-integrativa.net/gabriel-camacho/

 

Nota complementaria:
Entrevista al Dr. Ángel Escudero, por Silvia Velando

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Escucha consciente (Julian Treasure)

Julian Treasure estudia el sonido y asesora a las empresas sobre la mejor manera de usarlo. Escribió el libro “El negocio de sonido”, una introducción completa a aprovechar el poder del sonido en los negocios, de marca y de marketing a la red telefónica, Internet y los espacios físicos, tales como tiendas, restaurantes, oficinas y áreas de recepción.

Subtítulos en español por Andrea Pisera

El entrenamiento de un héroe:

Encontrar la fuerza interior en tiempos de incertidumbre*
Dr. Mario Alonso Puig**

 

Cuando un país toca fondo después de un periodo de crisis severa, hay distintas maneras en las que puede emprender su proceso de recuperación. Si simplemente se queda en el fondo y se resigna a la crisis, puede permanecer en una situación de mínimo o nulo crecimiento durante muchos años. Si lo representáramos en una gráfica, esta evolución tendría una forma de L. Sin embargo, si la sociedad comienza un proceso progresivo de recuperación, entonces, en nuestra gráfica, la forma en la que lo representaríamos sería una V. Ahora bien, una V puede tener los dos brazos más o menos abiertos. Cuanto más abiertos estén, más lenta va a ser la recuperación económica. Hay elementos que influyen en la velocidad de dicha recuperación y en los que nosotros difícilmente vamos a poder influir. Imaginemos por ejemplo en este sentido, que surgiera súbitamente del mundo oriental un competidor inesperado y que nos pillara completamente por sorpresa. Hay poco en este sentido que podamos hacer para cambiar dicha situación.

Sin embargo, hay algunas cosas que nosotros como personas y como sociedad sí podemos hacer para lograr que la recuperación económica sea mucho más rápida. Entre estas cosas, yo destacaría el papel que juega nuestra actitud a la hora de recuperarnos de “los golpes de la vida”. Es esta misma actitud, la que al potenciar nuestra inteligencia y desplegar nuestro pensamiento creativo, tiene un enorme impacto en nuestra capacidad para hacer frente con éxito a los retos y a los obstáculos que encontramos en el camino. Por todo ello, es muy importante hacernos la siguiente pregunta: ¿Qué es lo que hace que haya personas que en medio de la dificultad se mantengan serenas y confiadas, mientras que otras caen en el desánimo y la desesperanza? Contestar a esta pregunta nos va a exigir hacer un análisis muy serio y profundo de un determinado concepto. Es un concepto que no deja indiferente a nadie y que normalmente, se asocia con experiencias de índole negativo. Me refiero al estrés.

Para muchas personas, el estrés es algo negativo, dañino y que por lo tanto hay que evitarlo como sea. Este es un error frecuente y grave que procede de nuestra ignorancia de lo que realmente significa dicha palabra. El tema no es superfluo, ya que la forma en la que las personas valoramos las cosas afecta mucho a las experiencias que tenemos. Es por ello, por lo que voy a describir lo que la investigación científica define como estrés, para que sea el lector el que saque sus propias consecuencias y decida la manera en la que quiere relacionarse con dicho concepto.

El estrés no es sino una fuerza que el organismo necesita para hacer frente a una serie de retos que se salen de lo común, de lo ordinario, de la rutina de cada día. Es como si ante determinadas situaciones, nuestro combustible no fuera suficiente y necesitáramos uno especial, uno con mucho mayor octanaje. Dado que los retos que el ser humano se puede encontrar son de dos tipos, esa fuerza, ha de canalizar su energía a través de dos mecanismos. Es por eso por lo que el ser humano dispone de un mecanismo llamado de supervivencia y de un mecanismo llamado de adaptación.

El mecanismo de supervivencia está diseñado para protegernos de aquellos elementos que ponen en peligro la vida. Estamos hablando de una amenaza a nuestra integridad física. Cuando este mecanismo se pone en marcha, se producen cambios muy rápidos en el funcionamiento de nuestro organismo. Estos cambios comienzan en el cerebro y se extienden por el resto del cuerpo.

Nuestro cerebro tiene partes bien diferenciadas, las cuales se especializan en ciertas funciones. Unas partes y otras se conectan de forma muy intensa para que el cerebro funcione como un todo. La parte más superficial del cerebro, de aspecto arrugado, se llama corteza cerebral. El porcentaje más amplio de la corteza cerebral está dedicado a asociar información, recuerdos y experiencias. Gracias a nuestra corteza cerebral podemos analizar y razonar. También la corteza nos permite planificar, organizar y tomar decisiones teniendo en cuenta las consecuencias a largo plazo de dichas decisiones. La corteza cerebral es muy importante tanto en el aprendizaje como en el despliegue de la creatividad.

Imagínese ahora el lector que está en una playa en la India y de repente ve que se acerca a gran velocidad algo que no acaba de identificar. De repente, se da cuenta de que es un tigre que va hacia usted. No cabe duda de que en ese momento, procesos mentales tales como el análisis, la planificación, la negociación o el pensamiento creativo no sólo consumen mucha energía, sino que además no le van a ayudar a sobrevivir. Por eso, el cerebro se regula así mismo cambiando bruscamente su funcionamiento. El proceso ocurre de la siguiente manera: Una parte del llamado sistema límbico o cerebro emocional y que se conoce como amígdala, una vez que ha reconocido la presencia del tigre, entra en lo que se llama modo de alarma y a una velocidad sorprendente empieza a transformar por completo nuestra fisiología.

Ante una situación tan dramática como ésta en la que nos encontramos, las únicas opciones de supervivencia están en salir corriendo o nadando, en quedarnos paralizados en caso de que el depredador no nos haya visto o en ir contra el tigre, en caso de que entre el tigre y nosotros se encuentre uno de nuestros hijos. Estas tres reacciones son las mismas que nos han ayudado a sobrevivir a lo largo de nuestra historia como seres humanos. Para que cualquiera de estas respuestas pueda tener alguna eficacia, toda nuestra musculatura ha de cambiar. Sólo así, seremos capaces de correr o de nadar a una velocidad muy superior a lo normal, de atacar con una violencia extraordinaria o de quedarnos absolutamente inmóviles en un estado que se conoce como catatonia.

Cualquiera de estas reacciones, necesita una transformación fundamental en la manera en la que opera nuestra musculatura. Para eso, ha de aumentar mucho el metabolismo, lo cual implica que tiene que llegar mucha más sangre a los músculos con oxígeno, glucosa y adrenalina. La pregunta lógica que nos tenemos que hacer ahora es la siguiente: ¿de dónde procede esta sangre? Esta sangre procede de aquellos órganos que no son imprescindibles en ese momento específico en el que el organismo se ve amenazado por un depredador.

Entre las partes del cuerpo que experimentan una reducción del riego sanguíneo, podríamos citar la corteza cerebral, el tubo digestivo, la piel, el sistema reproductor y el sistema inmunitario. Como podemos ver, este mecanismo de supervivencia es de enorme eficacia porque conduce la energía desde donde no es necesaria hasta donde es imprescindible. Los únicos problemas que puede plantear este mecanismo son o que o se active con demasiada facilidad, o que una vez activado no se desactive. De hecho, esta es una situación mucho más frecuente de lo que uno se podría prever.

Es esencial que sepamos que el mecanismo de supervivencia no sólo se activa ante una amenaza a nuestra integridad física, sino también cuando se produce una amenaza mental. Esto ocurre en el momento en el que la persona se siente amenazada en su imagen y en la valoración que otras personas puedan estar haciendo de ella. Se ha podido comprobar también con técnicas muy modernas de neuroimagen, que cuando una persona queda atrapada en una conversación limitante del tipo “no puedo” “no hay salida”, se activa directamente la amígdala. Por eso, cuando alguien se siente insignificante, despreciado, humillado o simplemente ve amenazado su puesto de trabajo o su prestigio, puede experimentar una activación sostenida de la amígdala, lo cual se conoce como secuestro amigdalino. Cualquier persona que quede atrapada en esta situación, va a experimentar severas limitaciones en su capacidad para pensar con claridad y para tomar decisiones eficientes. Además, ello le va a dificultar aprender y memorizar. Entendemos en base a esto, por qué hay niños muy brillantes que cuando se encuentran en una escuela donde no se sienten reconocidos ni valorados, pueden experimentar una reducción tan llamativa de su rendimiento. Por otra parte, la activación mantenida de la amígdala puede producir muchos trastornos digestivos del tipo del reflujo gastroesofágico, las úlceras gastroduodenales, las digestiones pesadas y el colon irritable. Debido a que el secuestro amigdalino también limita el funcionamiento del sistema de defensa, las personas que están en secuestro amigdalino se acatarran con más frecuencia y se recuperan peor de los procesos infecciosos. El secuestro amigdalino también está asociado a la infertilidad y a muchos otros trastornos como el aumento de los triglicéridos y el colesterol, la hipertensión arterial y las arritmias. Resulta no menos que sorprendente, que un mecanismo que fue creado para proteger la vida, cuando se activa de manera incorrecta y se mantiene activado, pueda reducir de manera tan significativa la salud, la eficiencia y la vitalidad. Los estudios llevados a cabo por la facultad de Medicina de la Universidad de Harvard a lo largo de más de treinta años han concluido que entre el 70% y el 90 % de las consultas a médicos generales en el mundo occidental tienen una relación directa con la gestión inadecuada de las emociones. Además la persona que se siente en peligro constante es muy fácil que perciba oponentes, amenazas y peligros donde no los hay. De alguna manera, cuando alguien está buscando de forma constante un peligro, es mucho más probable que lo encuentre aunque sea él mismo quien sin saberlo, lo esté fabricando. El secuestro amigdalino favorece además el insomnio, los accidentes de tráfico, la ansiedad y la depresión.

Es conveniente, una vez que hemos expuesto todo lo anterior, hacer un alto en el camino para resumir lo fundamental de aquello que hemos visto. El estrés es una fuerza que cuando activa el mecanismo de supervivencia ante peligros físicos reales, constituye en sí una ventaja competitiva, mientras que cuando se pone en marcha como consecuencia de amenazas mentales merma nuestras capacidades intelectuales y nuestra salud.

Si recordamos lo que vimos al comienzo de este artículo, el estrés actuaba a través de dos mecanismos. Hemos estudiado hasta ahora el mecanismo de supervivencia y nos queda comprender el otro mecanismo, el de adaptación.

El mecanismo de adaptación ha de ponerse en marcha cuando nos enfrentamos al cambio y a la incertidumbre. Como podemos comprender hay una gran diferencia entre estar en una tierra hostil o estar en una tierra desconocida. Imaginemos por ejemplo que nos encontramos de repente en el desierto de Arizona. No cabe duda de que este contexto es completamente nuevo para nosotros y sin embargo, si activáramos el mecanismo de supervivencia nos sería imposible adaptarnos. Atacar, huir, defendernos o quedarnos paralizados, pueden ser reacciones muy útiles si nos encontramos frente a una serpiente cascabel o a un grupo de coyotes, pero lo que no nos sir ven es para adaptarnos a la nueva tierra.

El mecanismo de adaptación ha sido el que nos permitió adaptarnos a la enorme crisis que sufrió nuestro primer antecesor, el homo habilis, cuando la tierra se secó, las frutas desaparecieron y las plantas jugosas se transformaron en plantas duras y secas. Fue esta situación la que le empujó a abandonar la seguridad de los árboles y adentrarse en la sabana africana. Fue su capacidad de adaptación las que le fue transformando de herbívoro en carnívoro, lo cual indujo un aumento progresivo en el tamaño de su cerebro. El mecanismo de adaptación es radicalmente distinto al de supervivencia. Como de lo que aquí se trata es de aprender la manera en la que podemos acoplarnos a un nuevo entorno, precisamos experimentar un cambio radical en ciertas capacidades mentales. Por una parte hemos de ser capaces de observar con mayor claridad y precisión lo que ocurre a nuestro alrededor. Tenemos que aprender deprisa y ser especialmente creativos a la hora de encontrar recursos y soluciones para hacer frente a los nuevos desafíos. Además, necesitamos experimentar una clara ilusión que haga que el explorar nuestro nuevo entorno, lejos de ser una tarea penosa, se convierta en algo interesante e incluso apasionante.

El mecanismo de adaptación cuando se pone en marcha se asocia con alteraciones profundas en el riego cerebral. Si antes eran ciertas partes del sistema límbico las que dirigían toda la respuesta, ahora es la corteza cerebral y especialmente la parte más anterior de la misma, la que experimenta una intensificación en su funcionamiento. Ello repercute en un aumento de la concentración, en una mejora de la capacidad de análisis y en un despliegue de la creatividad. Además, empieza a aumentar la población de neuronas del hipocampo en un proceso denominado neurogénesis. La neurogénesis es el proceso de transformación de una célula madre pluripotencial en una neurona. Sabemos que podrían emigrar en un adulto, entre 500 y 1.000 células madre por día, las cuales a lo largo de un periodo de 21 días se convertirían en neuronas. Las neuronas del hipocampo son esenciales en todo proceso de aprendizaje y también para controlar a la amígdala de tal manera que no se active en exceso ante la incertidumbre. La activación amigdalina nos llevaría con facilidad a entrar en un estado de pánico y bloqueo.

Si repasamos lo que hemos visto hasta ahora en relación al estrés y a los mecanismos de supervivencia y de adaptación creo que nos llamará la atención algo que tiene una enorme relevancia en la situación económica en la que nos encontramos y en la posibilidad de recuperarnos más o menos deprisa. En una situación como la actual marcada por tanta incertidumbre, la mejor manera para salir adelante de la forma más rápida posible, sería poner en marcha el mecanismo de adaptación. Sin embargo, me da la sensación de que no está siendo así, sino más bien al contrario. Es el mecanismo de supervivencia el que está activado y por eso hay tanta irascibilidad y tanta desesperanza en nuestra sociedad. ¿Cómo es posible que nuestro cerebro pueda cometer semejante error? ¿Cómo es posible que pongamos en marcha el mecanismo de supervivencia cuando el que nos sacaría adelante es el mecanismo de adaptación? Sencillamente por la manera en la que estamos evaluando lo que nos pasa. Cuando evaluamos algo como una desgracia, cuando no lo aceptamos, nos estamos resistiendo a la realidad y ello de forma natural pone en marcha el mecanismo de supervivencia. La aceptación no implica que nos guste lo que hay, sino sencillamente que asumimos que las cosas son como son y por eso nos reconciliamos con la realidad. Es la aceptación y no la resignación la que una vez asumida la nueva realidad, nos ayuda a buscar caminos para salir adelante en medio de la dificultad.

Otro de los errores que cometemos cuando hacemos frente a la incertidumbre es dejar que nuestra atención esté continuamente enfocada en lo que queremos evitar y no en lo que queremos alcanzar. Nos posicionamos entonces en jugar no a ganar sino a no perder y es esta mentalidad la que nos genera una enorme tensión y una escasa ilusión. A veces, no somos nosotros, sino otras personas con sus diálogos llenos de crispación y de negatividad las que favorecen que “compremos” de alguna manera la idea de que todo está fatal. Esto alimenta una sensación interior de pequeñez, de insignificancia, de impotencia y de desesperanza. Es algo muy conocido en psicología que la sensación de incompetencia puede ser enseñada, aprendida y así convertirse finalmente en real. Por eso es tan importante transmitir la información sin teñirla de un montón de negatividad subjetiva.

Es precisamente cuanto más complejo es el entorno, cuanto más tenemos que transmitir la idea de que somos perfectamente capaces de hacerle frente. Los estudios del Dr. Bandura catedrático de Psicología de la Universidad de Stanford no dejan muchas dudas al respecto. Bandura demostró que cuando se transmite una confianza en la capacidad que tenemos nosotros y otras personas a la hora de hacer frente a los desafíos y las dificultades, se libera en la sangre una serie de hormonas denominadas neuropéptidos. Estas hormonas son capaces de inhibir a la amígdala para que no se active y nos bloqueemos. Por eso es clave esperar victoria si queremos obtener victoria.

Ante el nuevo entorno vamos a cometer errores y tenemos que aprender de ellos. Por eso, si nuestra valoración del error está llena de negatividad hacia nosotros o hacia los otros, nuestra frustración y nuestro sentido de culpa y de vergüenza impedirán que sigamos intentándolo. El error significa que algo no ha funcionado y por lo tanto, la exigencia de probar un abordaje diferente. Cuando aguantamos la tendencia habitual a ocultar el error o a culpar a algo o a alguien y soportamos el dolor que produce acercarse al error para observarlo, evaluarlo y aprender de él, entonces se abre para nosotros la posibilidad de descubrir lo que hemos de hacer de diferente. El error nos va a enseñar si dejamos que lo haga. Muchos de los mejores inventores que ha habido en nuestra historia, llegaron a hacer sus excepcionales descubrimientos porque eran inasequibles al desaliento y no tiraban la toalla cometieran los errores que cometieran. Era ese compromiso, esa determinación, esa persistencia y esa paciencia que mostraron, los que les llevaron a la revelación de aquello que hasta entonces había permanecido oculto. Al final, lo que el corazón quiere sentir, la mente se lo muestra. Por eso, la adaptación a la incertidumbre no es un tema de erudición, sino de motivación. Sólo las personas verdaderamente motivadas harán el esfuerzo que es necesario hacer para hacer frente a sus dudas y a sus miedos. Sólo desde una profunda insatisfacción inspiradora, las personas abandonamos nuestra zona de confort, nuestro estatus quo y nos atrevemos a escuchar la llamada del héroe, esa que nos invita a descubrir, a crecer y a evolucionar. Es este crecimiento y esta evolución los que nos revelan que puede haber problemas complejos, pero que no hay problemas insuperables. Es este misma evolución lo que nos hace ser conscientes de que lo que convierte un problema complejo en uno insuperable es nuestra sensación de pequeñez a la hora de hacerle frente.

 

 

(*) Artículo publicado originalmente en Estudios Empresariales #133 (2010/2)
(**) Médico especialista en Cirugía General y del Aparato Digestivo, fellow en Cirugía por la Universidad de Harvard, en Boston, y miembro de la Academia de Ciencias de Nueva York y de la Asociación Americana para el Avance de la Ciencia, ha dedicado gran parte de su vida a explorar el impacto que tienen los procesos mentales en el despliegue de nuestros talentos y en los niveles de salud, de energía y de bienestar que experimentamos. Ponente de HSM Talents, ha sido invitado por instituciones como el MD Anderson Cancer Center de Houston (Estados Unidos), el Global Leaderschip Center en INSTAD (Francia) y la Universidad Pitágoras de São Paulo (Brasil). Actualmente imparte conferencias y cursos sobre Liderazgo, Comunicación, Creatividad y Gestión del Estrés tanto nacional como internacionalmente. Más información sobre el Dr. Alonso Puig: http://www.marioalonsopuig.com/

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